Desde el centro - Cuidar la vida
- 10 jun
- 6 min de lectura
Actualizado: 15 jun
Una mirada a la vida, el sentido y la experiencia en Merkaz

Cuidar la vida
En Merkaz, cuidar la vida es una elección pedagógica y ética que nos orienta todos los días. Es la manera en que entendemos la educación y nuestro lugar en el mundo. Desde la tradición judía, el tikún olam nos invita a reparar, a hacernos responsables de lo que nos rodea. Para nosotros, esa reparación empieza cerca: en la infancia, en los vínculos, en lo que sucede cada día dentro de la escuela.
Cuidar la vida es reconocer que cada niño y cada niña es un mundo entero, con su propio ritmo, su sensibilidad y su manera de estar. Es crear condiciones para que puedan crecer con confianza, con sentido y con dignidad. Implica detenernos, mirar con atención lo pequeño, sostener lo frágil y dar valor a procesos que no siempre son inmediatos ni visibles.
Como comunidad, sostener esta convicción nos pide presencia, escucha y coherencia. Educar no es solo transmitir conocimientos, sino acompañar con cuidado la construcción de una mirada sensible hacia uno mismo, hacia los otros y hacia el entorno que habitamos.
Cuidar la vida es, en esencia, educar con sentido. Es elegir, una y otra vez, poner a la infancia en el centro y confiar en que aquello que se cuida con tiempo, amor y comunidad, echa raíces profundas y deja huella.
— Rossy Poyastro
Directora Académica


Un lugar para quedarse
“Saving one dog will not change the world, but surely for that one dog, the world will change forever.” – Karen Davison
Un día se escuchó el llanto de un perro. Sin saber de dónde venía, comenzamos a buscar hasta que finalmente la encontramos atorada en la parte baja del río, sin forma de salir. Intentamos ayudarla, pero al no lograrlo, llamamos a los bomberos. Con su apoyo, pudimos subirla y ponerla a salvo. Inmediatamente se le dio agua y algo de comer.
“Every adoption story begins with an act of kindness.”
“Cada adopción empieza con un acto de bondad.”
Al día siguiente, la perrita volvió a escabullirse hacia la parte de atrás del colegio y, una vez más, quedó sin poder regresar. El equipo de seguridad utilizó escaleras para ayudarla a subir. Después de este segundo rescate, pareció entender dónde debía quedarse.

Desde entonces, con el apoyo de muchas personas, ha tenido comida, una casita y cobijas, además de haber sido bañada, vacunada y esterilizada.
Es una perrita noble, tranquila y agradecida, que se emociona al vernos llegar y nos da una cálida bienvenida desde muy temprano.
“Dogs are not our whole life, but they make our lives whole.” – Roger Caras
— Jonathan Zielanowsky
Encargado de seguridad

Cartas que conectan
El proyecto “Haciendo amigos por correspondencia” brinda a los niños y niñas la oportunidad de vivir el lenguaje de una manera auténtica y significativa, comprendiendo que escribir es una forma de comunicarse, de conectar y de abrirse al mundo. A través del intercambio de cartas, no solo fortalecen sus habilidades de expresión escrita, sino que también desarrollan empatía, sensibilidad y respeto al descubrir la realidad de otras personas y culturas.
Esta experiencia les permite reconocerse como parte de una comunidad humana más amplia, fortaleciendo su sentido de interdependencia y despertando una curiosidad genuina por el otro. Más allá del aprendizaje académico, el proyecto favorece el desarrollo de una mirada abierta, consciente y humana, sembrando la capacidad de relacionarse con el mundo desde el respeto, la comprensión y la conexión auténtica.
— Lydia Ordoñez
Guía de Taller I


Viajando por el mundo
Durante estos meses, el ambiente Naranjo de Casa de Niños viajó por el mundo con los mejores guías: ¡nuestros niños!
Cada uno presentó un país, sellando pasaportes, mostrando banderas, monedas, palabras nuevas (gracias: toda raba, merci, grazie, spasibo, arigato, asante sana), vestimenta, animales, plantas y comida típica. También conocimos lugares famosos, artistas, escuchamos himnos y bailamos sus ritmos.

Este viaje fortaleció su memoria, independencia y seguridad al expresarse frente al grupo.
Más que conocer países, aprendimos a valorar otras culturas con respeto, amor y alegría, descubriendo que todos somos parte de un mismo mundo.
— Guenia Jajati
Guía de Casa de Niños
Así se vive un día en Toronjil
En nuestra Comunidad Infantil Toronjil, cada día es una oportunidad para que cada niño vaya desarrollando diferentes aprendizajes, como la adquisición de nuevas palabras e ir formando pequeñas oraciones, descubriendo que así puede comunicarse. A través de canciones, rimas y cuentos, seguimos fortaleciendo el lenguaje, fundamental en esta etapa.
De repente surge la magia, donde cada niño, guiado por su voluntad interna, lleva a cabo diferentes tareas de la vida diaria, como preparar alimentos o poner la mesa para compartir el lunch. Actividades que desde pequeño solo observaba y que ahora, en nuestra comunidad, están a su disposición: sacudir una mesa, lavar los trastes, cargar y transportar una silla, por mencionar algunas.
Cada semana participamos en las actividades de ambiente exterior, conociendo y respetando a los seres vivos. Nos encanta ir a la granja y llevar comida a las gallinas y conejos, además de separar la comida para alimentar nuestra composta.
Participamos con entusiasmo en las fiestas judías y comenzamos a aprender algunas palabras en hebreo.
Cerramos el día disfrutando de nuestro hermoso jardín: estar en el columpio o jugar a las escondidas dentro del bambú son algunos de nuestros momentos favoritos.
Cada día en Toronjil es un día lleno de aprendizaje, respeto, servicio y amor por nuestro colegio.
— Claudia Sánchez
Guía de Comunidad Infantil


Leer juntos
En el marco de la Semana de la Lectura, invitamos a abuelitos y abuelitas a compartir un momento de lectura con los niños. Así lo vivió Jenny Berdichevsky, abuelita de Maya y Mauricio Zagha Mayer:
Estar en la escuela de mis nietos es una alegría muy grande. Me encanta venir cuando se puede; ojalá fuera más seguido. Es una escuela linda, el lugar es único, se siente uno fuera de la ciudad.
Me gustan mucho los cambios que han ido haciendo a través de los años: sus jardines, las plantas, las jardineras nuevas, los árboles frutales… todo se ve limpio y cuidado. Pero, sobre todo, me sorprende ver lo contentos que están los niños y también las guías.
Se ven niños felices. Les gusta su escuela y tienen orgullo de pertenecer a ella. Me llamó la atención cómo han subido su nivel de inglés y cómo disfrutan hablarlo. Pusieron mucho interés en los libros que leí con ellos, escogiendo los que más les llamaban la atención. Me parece muy buena idea que ese día vendan libros, porque así van formando su propia biblioteca.

Son muy afortunados de estar en Merkaz. Es un colegio judío moderno donde aprenden de forma autónoma; son libres, pero con límites, y van avanzando a su propio ritmo. Me gustó ver cómo hablan de la naturaleza y cómo quieren explorar los temas que les interesan.
Sus espacios son grandes, ordenados y transmiten tranquilidad. También valoro especialmente que aprendan sobre las tradiciones y las fiestas judías, así como su historia, porque es algo muy importante.

Mariposas amarillas - De Yom Hashoá a Yom Haatzmaut

La experiencia comenzó en el museo, en un espacio donde la memoria no se presenta como algo lejano, sino como algo que se puede sentir. A través de las mariposas amarillas, los niños se acercaron a una historia compleja desde un lenguaje simbólico, sensible y posible. La estrella, cargada de tanto peso histórico, se transformó en mariposa: un gesto pedagógico que abre en vez de cerrar, que permite comprender sin miedo.
Los niños observaron, preguntaron, conectaron. Algunos hablaron de tristeza; otros, de transformación. Hubo quien dijo que las mariposas “no se olvidan, pero vuelan”, y en esa frase se sostuvo todo el sentido del proceso.
Desde ahí, el puente hacia Yom Haatzmaut surgió con naturalidad. No como ruptura, sino como continuidad: de la memoria a la vida, del dolor a la posibilidad, del pasado a la construcción.
Educar en la memoria, desde la infancia, no es explicar la historia: es crear experiencias que permitan sentirla, elaborarla y, poco a poco, hacerla propia.
— Tany Weintraub
Guía de Ambiente Espiritual



“Las mariposas vuelan para que no olvidemos, pero también para que podamos seguir.”
“Volar como mariposas es para todos.”
— Eduardo
“Las mariposas son libres como nosotros somos libres.”
— Raquel Shayo




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